Calatrava lidera la remontada
El CD Castellón ha logrado un triunfo de prestigio en La Rosaleda. Ganó 2-3 al Málaga CF en un duelo clave por el ascenso. El equipo albinegro demostró una gran personalidad durante todo el encuentro. Gracias a este resultado de Calatrava, el Castellón se sitúa provisionalmente en la tercera posición de la tabla. El conjunto de la Plana confirma así su candidatura para subir a Primera División. La victoria supone un golpe sobre la mesa ante un rival directo en la clasificación. Los jugadores celebraron el éxito junto a los numerosos aficionados desplazados a tierras andaluzas. Este triunfo refuerza la confianza del grupo de cara a los próximos e importantes compromisos ligueros.
Reacción ante un inicio polémico
El partido empezó con dificultades para los visitantes. El árbitro señaló un penalti muy riguroso por mano de Diego Barri en el minuto 11. Chupete no falló desde los once metros y adelantó al Málaga. Pese al golpe, el equipo de Pablo Hernández reaccionó con rapidez. Álex Calatrava empató el duelo en el minuto 26 tras una gran asistencia de Cipenga. Con el 1-1 se llegó al descanso. El conjunto castellonense no se dejó intimidar por el ambiente hostil del estadio malagueño. Los futbolistas mantuvieron la calma y siguieron fieles a su plan de juego ofensivo. El dominio del balón permitió generar constantes llegadas al área rival antes del intermedio.

Calatrava decide con un triplete estelar
La segunda parte fue vibrante. Calatrava volvió a marcar en el minuto 68 tras otro centro de Cipenga. Solo ocho minutos después, el atacante cerró su cuenta personal. Peinó una falta lanzada por Ronaldo Pompeu para firmar el 1-3. El Málaga recortó distancias en el minuto 84 por medio de Chupete. El Castellón tuvo que sufrir en el tiempo de descuento, pero supo defender su ventaja hasta el pitido final. El guardameta Matthys intervino con acierto en las últimas jugadas de peligro del equipo local. La defensa albinegra mostró una gran solidez para frenar los balones colgados al área pequeña. Finalmente, el pitido del árbitro desató la euforia tras un partido lleno de intensidad y buen fútbol.









