Un patinete a 90 km/h en Castellón
La Policía Local de Castellón ha dado el alto a un patinete eléctrico que circulaba a 89,9 km/h. Este vehículo cuadruplicaba el límite legal, que es de solo 25 km/h. El suceso ocurrió el pasado 5 de abril en la carretera de Borriol. Una patrulla de agentes vio a dos menores de edad que usaban patinetes por la zona. Al notar la velocidad de uno de ellos, los agentes decidieron investigar el aparato más de cerca.
Para comprobar la potencia, la policía usó un rodillo certificado. Este sistema es muy moderno y permite medir con exactitud cuánto corre el patinete sin necesidad de moverlo. La prueba fue clara: el motor estaba trucado para alcanzar velocidades de autopista. Al correr tanto, el patinete ya no se considera un juguete o un VMP, sino un vehículo a motor que necesita permisos especiales para circular.

Multas y falta de papeles
El conductor del patinete era un niño menor de 15 años. Según las normas de Castellón, esta es la edad mínima para poder llevar uno de estos vehículos por la calle. Además, los agentes descubrieron que el dueño no tenía el seguro obligatorio de responsabilidad civil. Por estas razones, la policía decidió inmovilizar el patinete. Una grúa se lo llevó directamente al depósito municipal de la ciudad.
El coste de esta imprudencia será muy alto para la familia. Los agentes pusieron tres multas diferentes que suman más de 2.000 euros. La multa más cara es de 800 euros por no tener seguro. También hay una sanción de 500 euros por no tener los permisos del vehículo y otra de hasta 750 euros por la edad del conductor. Es un castigo ejemplar para evitar que estos casos se repitan en las calles.
Más vigilancia en las calles
El concejal de Seguridad, Antonio Ortolá, ha recordado que el Ayuntamiento hace estos controles de forma habitual. El objetivo principal es que las calles sean seguras tanto para los peatones como para otros conductores. Castellón es una de las ciudades que mejor vigila estos casos gracias a su tecnología de medición. Con estos rodillos, es imposible engañar a los agentes sobre la potencia real del motor.
Las autoridades piden a los padres que revisen bien los vehículos que compran a sus hijos. Un patinete que corre a 90 km/h es un peligro muy grave para la vida de las personas. La normativa es muy estricta: hay que llevar casco, tener la edad mínima y contar con un seguro en vigor. Solo respetando estas reglas se podrá reducir el número de accidentes en las zonas urbanas.




