El campo pide ayudas por la crisis internacional
Las organizaciones agrícolas de Castellón protestan por la situación actual. Los agricultores han pedido ayudas urgentes a la Generalitat y al Gobierno central. El motivo son las pérdidas provocadas por el conflicto en Oriente Medio, sobre todo por la tensión con Irán. Esta guerra ha disparado los costes del sector. La falta de rentabilidad ahoga ya a cientos de familias que viven directamente del sector primario en la provincia. Muchos temen no poder cubrir los gastos mínimos de las próximas campañas debido a esta parálisis económica.
Los representantes agrarios afirman que la paciencia del colectivo se ha agotado por completo tras meses de abandono. Por ello, exigen una reunión inmediata con los responsables políticos para pactar soluciones reales y directas. Las movilizaciones en las calles podrían intensificarse de forma inminente si las administraciones no muestran una voluntad clara de negociación. Los sindicatos ya están coordinando un calendario de protestas que afectará a los principales núcleos urbanos de la provincia.
Bloqueo de ventas y costes muy altos
Esta crisis internacional afecta al campo de Castellón de dos formas. Por un lado, los problemas en las rutas de transporte frenan la exportación de los productos locales. Por otro lado, la luz, el combustible y los fertilizantes son cada vez más caros. Las pérdidas ponen en peligro el futuro de muchas granjas y cultivos si no llegan fondos pronto. Los puertos de destino habituales rechazan la llegada de mercancías por miedo a la inseguridad en los mares.
Además, el precio del pienso para los animales también se ha multiplicado en las últimas semanas de forma alarmante. Varios almacenes locales ya han comenzado a racionar los productos básicos por falta de suministro continuo. El sector avisa de que el desabastecimiento podría llegar pronto a las tiendas si la situación no cambia de forma radical. Los pequeños comercios de barrio admiten una gran preocupación ante la posibilidad de no poder llenar sus estanterías de género fresco a corto plazo. Esta interrupción en la cadena de distribución minorista perjudicaría gravemente tanto a los productores como a los consumidores finales.









