Chequeos médicos: clave de vida

16

Los chequeos médicos ayudan a detectar enfermedades a tiempo

Los chequeos médicas periódicas son la mejor forma de cuidar tu salud. Muchos problemas graves, como la diabetes o la tensión alta, no causan dolor ni molestias al principio. Por eso se les llama enfermedades silenciosas.

Si vas al médico con regularidad, puedes detectar estos problemas antes de que se compliquen. Además, estas pruebas permiten identificar varios tipos de cáncer de forma temprana. Esto hace que el tratamiento sea mucho más fácil y que las posibilidades de curación sean muy altas.

Un plan de prevención que cambia con tu edad

La frecuencia de las visitas al médico depende de los años que tengas y de tu salud. Entre los 18 y los 35 años, suele bastar con una revisión básica cada dos o tres años. Sin embargo, a partir de los 40 años, es mejor hacerse un chequeo cada año o cada dos años. A esta edad se añaden pruebas del corazón y controles de azúcar.

Al cumplir los 50 años, los médicos incluyen pruebas más específicas, como las del colon. Para los mayores de 60, las revisiones anuales son clave para vigilar la vista, el oído y mantener las vacunas al día.

Hábitos sanos para obtener mejores resultados

Los expertos subrayan que tu estilo de vida influye mucho en los resultados de estas pruebas. Comer de forma equilibrada y hacer ejercicio ayuda a mantener el colesterol y la tensión en niveles normales. En cambio, el tabaco o no descansar bien aumentan el riesgo de sufrir problemas de corazón.

El doctor Fernando Mestre explica que estos controles no deben dar miedo. Su objetivo es dar tranquilidad al paciente. Saber que estás sano o pillar un problema a tiempo marca la diferencia entre una solución rápida y una complicación grave.

Compartir