La competición entra en su fase decisiva. A falta de ocho jornadas, la Segunda División se rige por la ley del más fuerte. Solo los más sólidos lograrán el objetivo. El C.D. Castellón, dirigido por Pablo Hernández, afronta este tramo final en plena lucha por el ascenso. El camino hacia la gloria se divide en dos vías: el ascenso directo para los dos primeros o el exigente ‘play-off’.
Un calendario equilibrado con meta en el C.D. Castellón
El calendario del conjunto albinegro está perfectamente repartido. El equipo disputará cuatro encuentros lejos de casa y otros cuatro en la capital de la Plana. La afición jugará un papel clave, ya que el último partido de la liga regular será en el Estadio Castalia. Ese duelo final tendrá lugar el 31 de mayo contra el Éibar. Podría ser una cita histórica para el club y toda la ciudad.
Salidas de riesgo y visitas de nivel
El equipo tendrá que demostrar su fortaleza en campos muy complicados. El Castellón debe visitar al Mirandés, Málaga, Ceuta y Huesca. Por su parte, el Estadio Castalia recibirá a rivales de gran entidad. Burgos, Córdoba, Cádiz y Éibar serán los equipos que desfilen por el feudo albinegro. Cada punto en juego será una batalla táctica y física donde los errores se pagarán muy caros.

La primera parada: El desafío del C.D. Castellón en Anduva
La cita más inmediata es este domingo a las 18:30 horas. El Castellón visita al CD Mirandés en un estadio siempre difícil. El rival llega con la moral alta tras remontar y ganar en el campo del Real Zaragoza (1-2). El equipo de Pablo Hernández sabe que empezar este bloque final con un triunfo en Miranda de Ebro sería un golpe de autoridad en la tabla.





